“Un
buen haiku debía contener una
referencia a la naturaleza (kigo)
o a
una realidad no solo humana.
Sobrio,
preciso, denso y sutil a un tiempo,
evitaba el artificio literario y
las
características de la poesía,
como
la rima y la metáfora.
El
arte del haiku era el arte
de
lo instantáneo, del detalle”.
(Página 55).
(Página 55).
Decidí leer El cartero de los haikus, de Denis Thériault, porque me pareció un libro diferente, desde la síntesis de su contratapa hasta la encuadernación, y no me equivoqué. A diferencia de varios libros que reseñé anteriormente, este es bastante corto: 157 páginas, en un tamaño más pequeño que el habitual. Ese detalle me parece importante porque hay muchos lectores que no tienen tiempo o ganas de leer un libro demasiado largo, o los desanima semejante cantidad de páginas. En este caso, El cartero de los haikus es un libro pequeño y amable, que nos invita a leerlo con confianza.
Sobre el autor, Denis Thériault, no hay demasiada
información, solamente pude averiguar que es un escritor, actor y guionista
canadiense nacido en 1959, que se graduó en Psicología en 1981. Por mi parte,
nunca había escuchado sobre él y fue toda una sorpresa porque el libro me
encantó.
A través de una narración sencilla, el autor nos sumerge en
el mundo poético japonés, nos enseña sobre los haikus y sus variantes y nos
mantiene expectantes hasta la última página, queriendo saber qué será de la
vida del solitario cartero Bilodo y su amor por la lejana Ségolène.
Bilodo es un cartero puntual y cumplidor, que diariamente reparte
la correspondencia en una pequeña ciudad de Canadá. Pareciera tener una vida
muy sencilla y rutinaria, solo una vez ha faltado a su trabajo, y se puede
decir que su único secreto es tener la manía de leer parte de la
correspondencia que debe entregar al día siguiente. Cuando llega a su casa todas
las noches, después de haber practicado caligrafía en un bar cercano, abre con
vapor algunas cartas y lee su contenido, lo copia y archiva. Esa curiosidad lo
lleva a encontrarse con las cartas que una bella maestra, Ségolène, le envía a
un hombre barbudo y desmelenado llamado Grandpré. Bilodo comienza a fascinarse
con el contenido de esas cartas: unos pequeños poemas de tres versos llamados
haikus, y con la bella Ségolène, de la cual se enamora perdidamente. Pero este
amor y la vida de Bilodo cambiarán para siempre cuando muera repentinamente el
real destinatario de las cartas de la muchacha y el cartero decida tomar su
lugar.
De esta manera, la trama comienza muy simple y con el correr
de las páginas empieza a sufrir giros inesperados que colaboran con el suspenso
y provocan que el lector valore mucho más los momentos de tranquilidad que le
regala el protagonista con sus pequeños poemas, dejando al descubierto también parte
de la labor creativa del poeta. En una entrevista, Denis Thériault define un
haiku como: “un pequeño momento de eternidad en 17 sílabas, como una imagen,
una visión, una fotografía”.
El cartero de los
haikus es un libro construido a partir de una narración simple, con pocos
personajes, y una situación cotidiana que comienza a complicarse y
transformarse hasta convertirse en un libro sumamente interesante, que conjuga
la pureza de la poesía con el suspenso de una trama muy bien construida. Por
otra parte, se puede observar también una profunda reflexión sobre la
psicología humana, la personalidad, el individuo y el otro. Bilodo es una
persona muy responsable pero que no establece vínculos reales -no es casual que
en el libro aparezcan como mucho 6 personajes- y a partir de las cartas
personales de otros, y de sus relaciones, él intenta relacionarse también, pero
de una forma casi virtual. De esta manera, en el desarrollo de la historia
vemos cómo el protagonista pasa de una relación tan estrecha consigo mismo a
intentar ser otro para poder acercarse a los demás.
Como habrán podido deducir de esta pequeña reseña, El cartero de los haikus es un libro
que recomiendo con ganas. En pocas páginas encontramos una historia de amor, suspenso
y poesía, enmarcados en un ambiente para muchos desconocido, como la cultura japonesa.
Espero sus comentarios, preguntas y sugerencias sobre este
libro. ¡Buen fin de semana!
¡Muchísimas gracias a Ediciones Urano por el ejemplar!










