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viernes, 9 de diciembre de 2016

Reina Victoria, de Lytton Strachey


     Reina Victoria, de Lytton Strachey, es una biografía que la Editorial El Ateneo presenta junto con las de otras mujeres importantes de la historia, como María Antonieta, de Évelyne Lever y Catalina de Médicis, de Jean-Francois Solnon. 
     Como ya lo he dicho varias veces, la biografía es un género que me encanta. El poder entrar en la vida de una persona importante, sea escritor, filósofo o político, creo que es una de las mejores maneras de entender sus acciones y su obra, y también su tiempo. Y más cuando, como en este caso, está narrada de manera sencilla y con detalles íntimos y familiares que la hacen muy accesible y, a la vez, atractiva.
    Elegí la biografía de la reina Victoria porque me parece un personaje interesantísimo, ya que su actividad como líder determinó una época y, de una u otra manera, influyó en grandes obra de la literatura. 
    En la época victoriana predominaba un alto sentido del deber, una moral estricta y la racionalidad y la verdad como parámetros de lo correcto, lo que provocaba muchas veces la división o duplicidad de la personalidad del hombre victoriano, que en apariencia acataba las normas y la autoridad reinante, pero de manera secreta, dejaba fluir sus deseos más íntimos. 
      De la misma manera, las manifestaciones literarias de esa época  reflejan esta división en dos géneros literarios opuestos –que no por casualidad son mis favoritos-: la biografía y los relatos góticos, de terror o fantasmas. La biografía es el género por excelencia que manifiesta la verdad de los hechos, y marca el ejemplo a seguir para el resto de los ciudadanos. En cambio, los relatos góticos, el tema del doble –como El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr Hyde de Robert Louis Stevenson, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde o William Wilson de Edgar Allan Poe- los fantasmas –Otra vuelta de tuerca de Henry James-  y vampiros –Drácula, de Bram Stoker o Carmilla de Sheridan Le Fanu-, muestran claramente esa duplicidad del hombre victoriano, y manifiestan en lo desconocido o lo sobrenatural todo eso que no podía ser expresado, justamente porque no era racional. 
    Ahora sí, luego de haber contextualizado a la protagonista de esta biografía y de darles un pantallazo de lo que ha contribuido a generar artísticamente, vamos a dedicarnos a este libro tan interesante.
      Reina Victoria fue escrito por Lytton Strachey y publicado por primera vez en 1921, es decir que no es un libro reciente sino una gran obra que ha sido rescatada por la Editorial El Ateneo. Su autor (Londres, 1880-Ham, Wiltshire, 1932) fue un escritor y biógrafo inglés que vivió parte de la época que relata y que fue miembro también del Círculo de Bloomsbury, en el cual participaba la gran escritora Virginia Woolf, a quien le dedica este libro.
     Reina Victoria comienza contándonos brevemente los antecedentes de la protagonista, el casamiento de su padre y su nacimiento, el 24 de mayo de 1819 en el palacio de Kensington, Londres. Fue bautizada como Alejandrina Victoria, más por presiones políticas que por el deseo de su padre, el duque de Kent quien, recordando ciertas profecías, deseaba llamarla Isabel, nombre que según él, auguraba un destino de reina. 
      Un año después muere su padre y la pequeña Drina –como la llamaban en el círculo familiar- fue criada bajo la supervisión de su madre, la princesa alemana Victoria de Sajonia Coburgo-Saalfeld, con la ayuda de la institutriz Fräulein Lehzen, que provocó grandes cambios en la pequeña Victoria, quien más allá de la actitud rígida y estricta de su madre, por momentos no obedecía con facilidad. 
     De esta manera, rodeada de luchas políticas, enredos familiares, tíos que hacen complots y madres que parecen querer llegar al trono más que sus hijas, crece la princesa Victoria, para heredar el trono a los 18 años, tras la muerte de tres tíos paternos sin descendencia legítima. A partir de aquí, nos adentramos en el reinado de Victoria, el matrimonio con su primo Alberto, las luchas de poder por la política exterior de Inglaterra, la influencia de su institutriz y de lord Melbourne, y cómo la popularidad de esta reina comienza a declinar a medida de que ella es cada vez más inflexible y autoritaria.
    Esta biografía, de apenas 265 páginas, es un relato apasionante y muy cercano, no solo de la vida de la reina Victoria, sino también de su tiempo. Me encantó reseñarla porque creo que es muy recomendable, tanto para quienes les interesa la protagonista, como para aquellos que quieren leer una buena historia, como si fuera una novela, pero con el agregado de que es un caso real. ¡Espero sus comentarios!

¡Muchas gracias a Editorial El ateneo por el ejemplar!